lunes, 10 de mayo de 2010

RECONOCIMIENTO DE EL LEON

Hay días en que se siente el peso cuando eres madre de familia; hay días en que todo te fastidia, como cuando estás en el teléfono y uno de los chicos entra a decirte que si lo puedes llevar a tal lado, ó que si le das esto ó aquello, como si no fuera obvio que en ese momento estás ocupada; por dentro piensas qué no ves que estoy en una llamada?, obviamente no, ni lo toman en cuenta; igual si estás cocinando, ó limpiando el piso, ó poniendo la ropa en la lavadora; parece que fueras una persona invisible; la mamá invisible.
Algunos días se siente como si fueras solo un par de manos….me arreglas esto?, me abres esto?, me amarras acá?, me abotonas…? otros días me he sentido un reloj que solo da la hora….ó la guía del sky…en qué canal está el Disney Channel?…
Otras veces he estado segura de que estas manos que alguna vez sostuvieron libros entre sus manos, hicieron excelentes trabajos en la universidad, y recibieron el título universitario se han perdido entre huevos fritos, arroz y guisados, lavadoras y el volante del auto.
Una noche asistí a una reunión de amigas para dar la bienvenida a una de ellas que volvía de un viaje increíble; estaba ahí sentada y en un momento empecé a comparar mi vida con la suya y no pude dejar de compadecerme; de pronto ella se me acercó con un paquete envuelto para regalo y me dijo: te traje este libro de las mas hermosas catedrales en Europa; de repente no entendí porqué me lo había traído; llegué a mi casa, lo abrí y la dedicatoria era: “Con gran admiración, por la grandeza de lo que estás construyendo cuando nadie lo ve”
En los días posteriores me devoré el libro, y descubrí en él verdades que cambiaron mi vida. Nadie puede decir con certeza quienes construyeron estas magníficas catedrales, no se tiene registro de sus nombres. Estos constructores trabajaron toda su vida en una obra que nunca verían terminada; hicieron grandes esfuerzos y nunca esperaron crédito, Su pasión por el trabajo era alimentada por su fe y por la convicción de que nada escapa a la mirada de Dios.
El libro cuenta la anécdota de un hombre poderoso que fue a supervisar la construcción en una de estas catedrales y se encontró con uno de los trabajadores que tallaba un pajarito en una de las vigas de madera que sostendrían el techo, curioso le preguntó que porqué perdía su tiempo tallando esa figurilla en una viga que nadie vería ya que sería cubierta con yeso y le respondió: ‘porque Dios si lo ve’.
Cuando terminé el libro, todo tuvo sentido; fue como si escuchara la voz de Dios murmurando en mi oído: ‘ya ves, hijita, ningún esfuerzo ó sacrificio que haces pasa desapercibido a mis ojos, aún cuando estés realizando tus labores en soledad; ningún botón que pegues, ningún huevito revuelto que hagas es un acto demasiado pequeño para que yo no lo vea y eso me haga sonreír. Estás construyendo una gran catedral, solo que ahora no puedes ver en lo que tus esfuerzos se convertirán.’
Ahora entiendo que ese sentimiento de ‘invisibilidad’ que sentí no era una aflicción, era el antídoto para mi egoísmo y mi orgullo; era la cura para el querer estar siempre en el centro.
Me ha ayudado mucho a ubicarme el verme a mi misma como una constructora. El autor de este libro dice que en la actualidad no se construyen este tipo de edificios porque ya no hay personas con ese espíritu de sacrificio que estén dispuestas a dar su vida en una labor que a la mejor nunca vean concluida. Cuando pienso en eso, solo deseo que cuando mi hijo invite a sus amigos a la casa, no les diga: ‘te invito porque mi mamá se levanta a las seis de la mañana a hacer unos jugos deliciosos, además plancha personalmente los manteles en los que nos sirve la comida y trapea la sala y comedor’, porque eso sería estarme construyendo un monumento a mí misma; no, lo que deseo desde el fondo de mi corazón es que mi hijo les diga: ‘te invito a mi casa porque ahí te la vas a pasar muy bien’, Mi meta es hacer de mi casa un verdadero hogar, un lugar a donde mis hijos quieran llegar porque puedan estar felices y relajados y que por esa razón, quieran traer a sus amigos.
Como madres de familia, estamos construyendo grandes catedrales; mujeres y hombres de bien; almas que vayan al cielo y lleven entre sus manos a todos los suyos.
Mientras laboramos no podemos estar absolutamente seguras si lo estamos haciendo bien, pero un día, es muy posible que el mundo se maraville, no solo por lo que habremos construido, sino por el bien y la belleza que habremos aportado por todo el trabajo silencioso de las ‘madres invisibles’.

Feliz Día de las Madres!!!

(TOMADO DE LA PÁGINA DE INTERNET: REFLEXIONES DIARIAS)

RUGIDO DE LEON
No cabe duda que para que en verdad se aplique la ley a quienes las violan tiene que entrar al quite el gobierno de Estados Unidos. Hace unos días fue extraditado a la Unión Americana el ex gobernador de Quintana Roo, Mario Villanueva Madrid, conocido como “El Chueco” para que responda por las denuncias penales en su contra por brindar protección y “lavado de dinero” durante su mandato (1993-1999) a capos de la droga, incluyendo al desaparecido, Amado Carrillo Fuentes, “El Señor de los Cielos”, “chambita” por la que recibía más de medio millón de dólares por cargamento que dejara pasar vía Colombia-Estados Unidos, ingresando por Cancún.
Villanueva tendrá que pagar por sus delitos, ya que en México, solamente le dieron 6 años de prisión por “lavado de dinero”, pero cuando abandonaba el Reclusorio Norte de la ciudad de México, el ex gober fue reaprendido porque pesaba en su contra una orden con fines de extradición, que finalmente fue cumplida en días pasados, por lo que “El Chueco”, se convirtió en el primer ex gobernador de México que es enviado a una prisión de los EEUU.
Pero así como su apodo, desde que fue detenido, Mario Villanueva la traía “chueca”, porque sus abogados buscaron por todos los medios evitar que fuera extraditado, inclusive, se logró que un juez lo condenara en 2008 a 36 años de prisión. Sin embargo, otro juzgador anuló esa sentencia y aprobó que fuera llevado a Estados Unidos para que sea juzgado allá por narcotráfico.
El ex mandatario estatal ya se encuentra en Nueva York, donde deberá responder por todo el apoyo que le dio a su intimo amigo, Amado Carrillo, quien en pago a sus servicios le entregó fuertes cantidades dólares, y como en la Unión Americana si se aplica la Ley, pues todo parece indicar que el nuevo hogar de “El Chueco”, será una prisión federal de la ciudad de los rascacielos.
De acuerdo a fuentes federales, con la extradición de Mario Villanueva Madrid, hasta la fecha son 326 los presuntos narcotraficantes que han sido enviados al vecino país del norte desde diciembre de 2006 que inició el mandato del Presidente, Felipe Calderón Hinojosa.
Entre los varones de la droga que han sido extraditados se encuentran: Miguel Caro Quintero, hermano de Rafael Caro Quintero; Osiel Cárdenas Guillén, jefe del cártel del Golfo; Benjamín Arellano Félix, del cártel de Tijuana; Héctor “El Güero” Palma y Vicente Zambada Niebla, “El Vicentillo”, del cartel de Sinaloa. Pero se espera que en los próximos meses sean más los narcotraficantes que tengan que responde por sus delitos en los Estados Unidos, porque en las cárceles mexicanas, siguen demostrando su poder y entregando fuertes cantidades de dinero a los encargados de las prisiones, para de este modo gozar de los beneficios de la corrupción. Es decir, siguen convirtiendo las prisiones en verdaderas universidades del crimen.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Su fan # 1, Lindo texto y muy cierto que hace reflexionar sobre la importancia de ser MAMA .... gracias por compartirlo.